“Cada oferta cuesta dinero.” – James Cash Penney
Todos aman una oferta. Es un placer ocasional del póker tener una oportunidad barata, o una corrida gratis. Muchas veces nos reímos por dentro cuando nadie levanta nuestro bring in en Stud, o nuestra ciega en el Holdem. Aún es más placentero cuando estas manos que salen gratis y normalmente no jugaríamos, pero tienen chance de ser una mano fuerte rápidamente. Por ejemplo, tienes el bring in con dos en Stud y cuatro jugadores hacen call. Tus cartas son dos-tres, y hay un tres muerto fuera. No es una mano, pero tienes un viaje libre, y prueba, que agarras el milagroso tres en la cuarta calle.
Un ejemplo de Holdem seria tener A-7 en la ciega chica. Una mano problemática contra pocos oponentes, y con alta varianza en multi pozos con mucha acción, pero solo una apuesta parcial contra siete personas que hacen call, la mano es una gran oportunidad.
Cuando se trata de una línea comercial como Kmart, estamos limitados en el tipo de ofertas que obtenemos. Traemos lo que nos dan. Con algunos negocios, podemos pelear el precio, pero usualmente lo mejor que podemos hacer es buscar nuestras ofertas disponibles. En el póker, debemos gastar mucho tiempo creando ofertas. Hay mucho valor en obtener ventajas del póker y hay muchas formas en que estas ofertas aparezcan. Buscar las ofertas es una habilidad dentro del póker.
La ciega grande en el Holdem es una cosa bastante dura. Tenemos que poner una apuesta llena en el pozo, sin ver nuestras cartas, cuando estamos en una posición pobre. Yuck. Sin importar que tan buen jugador eres, o tan débil en la oposición, estamos atados a perder dinero en la posición de ciega grande. Jugando dentro del $20/40, un mal jugador en la ciega grande tendrá una perdida por encima de $20, pero aún el mejor jugador no tendrá una línea donde podrá superar los $20 que se ha apostado a oscuras. Pueden hacer su pérdida por ciega grande algo menor a $20.
Los grandes jugadores juegan la ciega bien, y pierden menos cuando tienen las ciegas que los jugadores malos o regulares. Y el dinero no perdido se gasta tan bien como el dinero ganado.
Una persona puede escribir un libro sobre como jugar fuera de las ciegas, pero el punto aquí es comprender que perdemos dinero cuando tenemos las ciegas, pero luego comprender que debemos hacer el trabajo para perder menos. En otras palabras, las ciegas son el limón, pero si tenemos ese limón a un buen precio, no es tan malo.
Algunos jugadores TOP juegan bien desde las ciegas – les gusta meter chances dentro del pozo para entrar y jugar una mano; les gusta no ser capaces de estar puestos en una mano; les gusta jugar desde primera posición, les gusta el desafío presentado por la situación para tratar de ganar a sus oponentes post flop. Menciono esto para hacer el punto que buena jugada desde la ciega es resultado de un buen juego en general. Si generalmente juegas mal luego del flop, estás en problemas en las ciegas. Por otro lado, jugadores creativos y sólidos están cómodos con los desafíos presentados jugando fuera de las ciegas.
Estos jugadores crean ofertas en las ciegas al jugar bien las ciegas. Hay algunos jugadores que se van de mano y virtualmente hacen call cuando su ciega grande es levantada. Ya que sus oponentes regulares conocen este hábito de siempre hacer call, esto lleva a tomar muchos flops gratis o baratos. Claro, si juegas de la nariz cuando haces call de una levantada con 9-4 a veces puedes tener un flop ocasional con 7-5, que no es una oferta. Pero, jugar liberalmente fuera de las ciegas con manos marginales como J-T o 9-7 te lleva a más opciones baratas que 7-5 o 9-4 y no quieres hacer call de levantadas con estas cartas, pero pueden tomar un flop de manera interesante, llevándolos a ganar un pozo grande. Aún si esa J-T o 9-7 pierden un poco, obtienes buen precio al jugar comúnmente estas manos y eso debería compensar.
Sería bueno si pudiésemos tener ofertas de póker al poner cupones de papel, pero no es así de sencillo. A veces nuestros oponentes nos dan las ofertas en bandeja de plata. Esto es bueno. Nos gusta. Debe ser parte de nuestra estrategia avivar esta generosidad en nuestros oponentes.



